Restaurante Iztac, auténtica comida mexicana en Madrid…

Que ilusión me ha hecho volver al local donde antiguamente estaba ubicado “México Lindo” uno de los primeros restaurantes Tex-Mex que tuvimos en Madrid (inaugurado en 1959), cuando la oferta no era ni parecida a la que tenemos ahora. Comer en un restaurante mexicano hace treinta años era todo un privilegio y por eso me ha encantado que en este nuevo concepto que han creado en Iztac, al menos se haya conservado la memoria de lo que allí pasó (podemos encontrar el antiguo neón y alguna cosa más del viejo local) también es cierto que el propietario de IztacJorge Vázquez, era un asiduo a este restaurante…

Pero vamos a lo que no interesa, centrémonos en Iztac y su cocina mexicana. Una sorpresa para mí a pesar de que el pasado mes de junio ya cumplieron su primer “añito de vida”, pero para  seguir convenciendo a su clientela hay que continuar renovándose y ahora acaban de cambiar su carta por completo para seguir viajando por los diferentes Estados del país azteca, centrándose en una cocina que por variedad, riqueza y matices consiguió ser la primera en ser declarada por la Unesco Patrimonio Invaluable de la Humanidad.

Lo primero que te llama la atención al acceder al local es su decoración. Nada más entrar una barra con un techo espectacular elaborado con más de 4500 botellas de cerveza Coronita.

Luego el salón decorado por el estudio Free Hand de la mexicana Lourdes Treviño y presidido por los impactantes lienzos del artista Gabriel Moreno,

Iztac, en palabras de su propietario Jorge Vázquez, es “el restaurante al que a él le gustaría ir en México DF cuando visita su país de origen”.

Otra de las cosas sorprendentes es la comida, aquí no encontramos la típica referencia Tex-Mex, en Iztac nos empapamos de la auténtica cocina mexicana y viajamos con el paladar por diferentes regiones mexicanas. El chef Nacho Oropeza, según Jorge: “transporta al comensal a los sabores más genuinos de esta gastronomía utilizando los ingredientes que esta cocina ofrece y que hacen de cada bocado algo sorprendente. Un onírico recorrido desde el noroeste en Baja California hasta el suroeste en Quintana Roo. Un total de 32 estados plasmados en cada una de las creaciones presentes en ella sintetizan las diferentes opciones culinarias dentro del país”.

En Iztac se cuidan todos los detalles. Me fascinó su vajilla personalizada…

Yo hice un buen recorrido por la carta comenzando con el Aguachile Negro de Gambas. Con las técnicas sinaloenses, maceran las Gambas con zumo de Lima y con los sabores yucatecos del recado negro, lo acompañan de Pepino, Cebolla morada y Tomate.

En México hay más de 30 tipos de Maíz diferentes, en Iztac utilizan varios para sus Nachos artesanos…

Me gustaron mucho las llamadas “Pellizcadas Veracruzanas” que vienen de Veracruz, el puerto comercial más importante de México, por donde entraron los conquistadores a México. En Veracruz los suelen hacer con Chorizo y Pulpo y aquí los han querido hacer de esta manera, encima de la masa llevan unos pocos Frijoles, un picadillo preparado a base de Chorizo y Pulpo y un queso mexicano parecido al queso Feta.

Un plato de la Península de Yucatán que me enamoró, el Queso relleno yucateco, un plato originario de cuando llegaron hasta esta Península los Holandeses con su famoso Queso de Bola. Este plato se hace preparando un picadillo a base de cerdo, ternera, pasas, orégano… y cogiendo el Queso de bola, lo vacían por debajo y todo el queso lo rallan y lo mezclan con la masa del picadillo. Con esa masa vuelven a rellenar el Queso y se mete al horno. En Iztac hacen su propia receta terminándolo con Chil Tomate una salsa de Tomate que no pica y Cebolla roja y se acompaña con una salsa de Maíz, salsa Kol.

También encontramos pescado, en este caso el Mextlapique de Pescado. Un pescado del día, en este caso Gallo, que se marina en Cilantro y se cocina a la brasa en una hoja de Tamal, acompañado de verduras como Pimiento, Cebolla Morada, Judías y se termina al horno. Un plato ideal para aquellos que quieren comer sano y cuidar su dieta…

Y llegaron las carnes, la primera esta sabrosa Costilla de la Estación. Un platillo que recuerda al estado de Jalisco, una Costilla de Cerdo cocinada en un adobo de Chile de Yahualica, Jalisco. Un plato que se sirve sobre Frijoles, una delicia para taquear…

En la nueva carta hay también espacio para dos tacos: el Taco Gobernador elaborado a base, entre otros ingredientes, de trucha asalmonada y el Taco árabe, precursor del conocido taco pastor, pero que se prepara con Lagarto ibérico marinado y acompañado de una Cebolla asada y un poco de salsa Chipotle en tortilla de trigo. Un plato que viene del estado de Puebla…

La parte dulce llegaba con una Tarta de cajeta y Plátanos glaseados. Una Tartaleta de cajeta, Plátanos laminados flameados con Canela y Brandy, acompañado con helado de Vainilla…

Y por último una Gelatina de Guanabana sobre una salsa de Coco, acompañada de una especie de Girlache (Palanqueta) de Cacahuetes ahumados…

Pieza capital en Iztac lo constituye su carta de bebidas. Cervezas, Micheladas, Mezcales, Margaritas… se ven ahora acompañadas por una selección de vinos mexicanos que se incorporan a su oferta líquida. Además propone un a amplia oferta de cócteles ideales tanto para comer o cenar como para el afterwork en su amplia y luminosa barra.

Hay que darle valor a este restaurante que hace una apuesta de la máxima calidad intentando que el precio medio del cubierto no suba mucho. Un mexicano en el que todos los detalles se cuidan y en el que han decidido desde el principio que la cocina de su País es mucho más que tacos o burritos… ¡Enhorabuena!

Sobre Iztac…

El espacio recibe su nombre de la leyenda de los amantes Iztaccíhuatl y Popocatépetl. Una historia de amor ambientada en el esplendor del Imperio Azteca que relata la tragedia de estos dos enamorados. Dominado el valle de México por los aztecas, numerosos pueblos vecinos, cansados de pagar el tributo obligatorio, deciden luchar por la libertad del pueblo. Uno de ellos, el cacique de los tlaxcaltecas, padre de la joven y bella protagonista, Iztaccíhuatl, depositó su confianza en el joven guerrero prometido de su hija, Popocatépetl, para liderar su pueblo. Popocatépetl parte a la batalla con la promesa de tomar la mano de Iztaccíhuatl si regresaba victorioso de la batalla. Al poco tiempo, un rival del joven, celoso del amor que ambos se profesan, confiesa a Iztaccíhuatl que su amado había muerto durante el combate. Abatida por la tristeza y sin saber que era mentira, Iztaccíhuatl muere. Un hecho que Popocatépetl desconoce hasta su regreso. Entristecido por la noticia, decide honrar su amor y manda construir una gran tumba ante el sol amontonando diez cerros formando una montaña. En brazos carga el cuerpo de su enamorada hasta la cima. Una vez allí, el joven lo recostó sobre el suelo y le dio un beso póstumo. Con una antorcha en la mano se arrodilla junto a su amada para velar por su sueño eterno. Desde entonces permanecen juntos uno frente al otro. Con el paso del tiempo y con la nieve cubriendo sus cuerpos, los jóvenes se convierten en dos grandes volcanes que seguirán así eternamente. La leyenda añade que cada vez que Popocatépetl se acuerda de Iztaccíhuatl el volcán arroja cenizas en un símil a la pasión eterna de su antorcha echando humo.

RESTAURANTE IZTAC

Dirección: Plaza de la República del Ecuador, 4

Zona: Príncipe de Vergara (Madrid)

Teléfono: 910 090 235

Horario: todos los días desde 13,30 h. a 0.00 h. , salvo domingos de 13,30 a 17,00 h

WEB RTE IZTAC

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