Santceloni + Vega Sicilia = Felicidad

oscar-velasco-alberto-granados

Es una ecuación dificilmente superable: Los vinos de Vega Sicilia y la gastronomía de Oscar Velasco y el equipo de Sant Celoni. La prestigiosa bodega nos reunía a un grupo de periodistas para hacernos partícipes de una nueva marca que integrará las diferentes bodegas del grupo: Tempos Vega Sicilia.

javier-pablo-vega-sicilia-planeta-en-conserva

La marca corporativa identificará a todos los vinos de la bodega fundada en 1864 por Eloy Lecanda y propiedad de la familia Álvarez desde 1982. Sus vinos – Único, Reserva Especial, Valbuena y Alión (Ribera del Duero); Pintia (Toro) y los Oremus (Tokaj, Hungría)- estarán ahora representados por la nueva marca que reconocerá y promoverá sus valores individuales y su prestigio colectivo.

La compañía decidió hace cerca de dos años que había llegado el momento de crear una marca corporativa que pusiera en valor las peculiaridades de cada uno de los vinos del grupo y, a su vez, estableciera su origen, rasgos comunes y la identidad global de todos ellos a partir de una bodega mítica: Vega Sicilia.

Pablo Álvarez considera que el momento adecuado para el lanzamiento de la marca no podía ser otro que 2014, el 150 aniversario de la fundación de la bodega.

Álvarez afirmó que “Tempos Vega Sicilia es hoy el símbolo de una nueva etapa construida sobre una cultura que tiene una manera especial de entender la elaboración del vino: el respeto por la naturaleza, la esencia de lo auténtico y la apuesta permanente por la excelencia”. Y subrayó que los objetivos prioritarios de la familia Álvarez al frente del grupo han sido “mejorar la calidad de los vinos, crear nuevas bodegas e impulsar el crecimiento, prestigio y expansión internacional de todas sus marcas, manteniendo siempre la esencia de la bodega, el afán de superación en cada cosecha y el firme compromiso con sus clientes”. Tempos Vega Sicilia produce un máximo de 1,5 millones de botellas al año, siempre en función de las cosechas, distribuidas entre todos sus vinos, que son repartidas a sus 4.500 clientes de 110 países de todo el mundo. Esta cifra incluye los Macán (Rioja), procedentes de la bodega creada al 50% entre la familia Rothschild y los Álvarez.

Para presentar la nueva marca anunciada dentro del 150 Aniversario de las bodegas se convocó a varios medios especializados en gastronomía (entre los que estaba Planeta en Conserva) y se sirvieron varios vinos acompañados de la cocina de Oscar Velasco.

El primer vino que nos sirvieron fue un vinto tinto Macán ’10, un estupendo vino de Rioja, fresco y  muy complejo, que esta añada creo que aun no se ha comercializado. Un vino que ha costado sacarlo muchos años y que en su versión del ’09 ya ha dado muchas alegrías…

macan2010-vega-sicilia-planeta-en-conserva

Que Oscar acompañó con un Tartar de Vieiras aliñadas con Jerez, polvo de jamón y piel de limón. Un plato exquisito pero una apuesta peligrosa por los sabores ácidos del plato, pero un buen vino lo aguanta… «casi todo»

santceloni-planeta-en-conserva-2

Después nos servirían una delicia de tinto Valbuena 5º Año ’10, un vino intenso en nariz, y que en boca predominan las notas de frutas rojas maduras y balsámicas. ¡Un vinazo!

valbuena2010-vegasicilia-planeta-en-conserva

Y sirvieron una Alcachofa, Apionabo y Trufa Negra, con el jugo de jamón y centeno. Otra apuesta muy arriesgada porque generalmente la alcachofa marida mal con el tinto, pero el plato era tan sabroso y el vino tan bueno que se lo perdonamos todo.

santceloni-vegasilicia-planeta-en-conserva-4

Y por último otra delicia para los sentidos, el tinto Vega Sicilia Único ’04, intenso de aromas y sabor, redondo, es una delicia olerlo y sobre todo catarlo y mantenerlo en la boca. «De 10»

unico2004-vegasicilia-planeta-en-conserva

Que acompañamos con dos platos diferentes, por un lado con un Lomo de merluza, Puré de boniato especiado y polvo de Ajo Frito, realmente de «10» con el punto de cocinado del pescado perfecto y eso que era difícil servir tantos comensales a la vez.

santceloni-planeta-en-conserva-3

Y a continuación la Espalda de Cabrito, Zanahorias, salsifí y rábano picante…

santceloni-planeta-en-conserva-1

Una comida a la altura de los grandes vinos que nos tomamos. Para terminar nos sirvieron un Vino dulce Tokaji Oremus 5 puttonyos ’05, una joya dulce para la boca para acompañar el postre: Un delicioso Helado de coco, Piña, hinojo, manzana, dulce de membrillo y brandy

postre-santceloni-planeta-en-conserva.jpg

Y por supuesto las delicatesen dulces…

postres-santceloni-planeta-en-conserva.jpg

En resumen un maridaje perfecto, los vinos de Vega Sicilia y la comida de Sant Celoni. Habría que destacar también el gran esfuerzo que hicieron el equipo de sala, pendientes de todo detalle y consiguiendo que no se notara que éramos muchos comensales a la mesa. Sigo pensando que este restaurante es de TRES ESTRELLAS MICHELIN

LA HISTORIA DE UNA BODEGA LENGENDARIA…

La finca de Vega Sicilia está situada en la margen izquierda del Duero a 15 kilómetros de Peñafiel y a 41 de Valladolid, en el corazón de la comunidad de Castilla y León, y está compuesta por 985 hectáreas de terreno situadas en los términos municipales de Quintanilla de Onésimo y Valbuena del Duero.

Los orígenes de la finca son inciertos aunque parece que data del siglo X, según los investigadores. La zona comenzó a desarrollarse en torno al alfoz y castillo de Peñafiel que, en el siglo XII, era “comunidad de villa y tierra” en torno a la cual se asentaron numerosas aldeas. En 1143 se fundó el monasterio de Santa María de Valbuena, que generó numerosos conflictos con la villa de Peñafiel por la propiedad de la finca durante toda la Edad Media hasta que, en el siglo XV, ambos llegaron a un acuerdo. A Peñafiel le correspondería la jurisdicción del coto, la propiedad del suelo (cereales y viñas), y el “vuelo”, es decir el arbolado, leñas, pastos y caza, sería de aprovechamiento común para la villa y monasterio.

El primer nombre conocido de la finca fue Coto de Santa Cecilia, al existir una capilla en honor a dicha santa en esas tierras, que el lenguaje popular llegó a sincoparlo y convertirlo tiempo después en Vega Sicilia.

Tras numerosos avatares y arrendamientos de la finca, Toribio Lecanda la compró en 1848 y allí comenzó a elaborar vinos, brandis y ratafías hasta que la donara en herencia a su hijo Eloy, el auténtico visionario que fundó la bodega en 1864. Su trabajo, con la plantación de nuevos tipos de vides e innovación en la elaboración de vinos, se vería reconocido desde 1873 por numerosos premios internacionales entre los que cabe destacar el otorgado el 16 de octubre de 1882 por el Ministerio de Fomento “por la aclimatación de plantas exóticas en nuestro país”. Era el inicio del mito.

vega-sicilia-planeta-en-conserva

La contribución de los Lecanda a la historia de la bodega fue decisiva pero tampoco sería igual sin la enorme influencia de otras personas en su larga trayectoria hasta hoy.

Uno de ellos fue Txomin Garramiola quien en 1905 inicia la elaboración de un modelo de vino de carácter familiar, identificado por el largo envejecimiento en madera y una crianza que no bajaba de los siete años. Este singular enólogo, nacido en Markina en 1878, consiguió otros primeros premios de gran prestigio para la bodega concedidos en 1929 durante la Exposición Universal de Barcelona.

El siguiente sería Jesús Anadón, quien –tras pasar 36 años al frente de la bodega- apostó firmemente por la riqueza natural de la finca y la elaboración de vinos únicos,

3abandonando la empresa de semillas que entonces era propietaria de Vega Sicilia, la empresa Prodes.

La propiedad pasaría en 1966 a la familia checa emigrada a Venezuela Neumann Svaton, que la vendería en 1982 a la familia Álvarez. En realidad la familia Álvarez llegó a Vega Sicilia por casualidad. Fue requerida como intermediaria para vender la bodega a dos grupos interesados en Suiza e Inglaterra pero finalmente acabó por comprarla.

La familia Álvarez decidió que la finca abandonara otras explotaciones agrarias y se dedicara exclusivamente a la elaboración de grandes vinos, la verdadera seña de identidad de esta tierra mágica hasta convertirla en este grupo de excelentes vinos al que se fueron incorporando las bodegas Alión, Oremus, Pintia y recientemente Macán, creados mediante una alianza al 50% entre la familia Rothschild y los Álvarez.

Pablo Álvarez afirmaba, poco después de la compra, que “moralmente no se puede vivir de una demanda motivada por un prestigio histórico sin ofrecer algo más”. Tenía toda la razón.

pablo-vegasicilia-planeta-en-conserva.jpg

Print Friendly, PDF & Email

Deja un comentario


*