La bodega Chivite presenta sus nuevas añadas en Madrid…

Fue la última comida de prensa antes de la gran «debacle» que ha supuesto el Coronavirus en nuestras vidas. Para los periodistas que nos dedicamos a la gastronomía y los viajes ha sido una auténtica ruina, con el cierre de todos nuestros clientes y con la única posibilidad de viajar que nos dan las fotografías, las películas, los programas de viajes o los recuerdos… De tener una agenda repleta de viajes y proyectos a observarla vacía, sin saber muy bien cuando y como llegará la anhelada recuperación. Aún así toca ser positivos y esperar con fuerza los próximos meses que seguro vendrán cargados de trabajo…

El día que nos convocaron las Bodegas Chivite en el restaurante Aarde del grupo «El Paraguas» (PINCHA AQUÍ para leer una crónica anterior que hice del restaurante) ya se comenzaban a poner medidas de contención contra el Coronavirus, de hecho, comimos todos los periodistas separados por un buen espacio para evitar posibles contagios y entre compañeros no hubo abrazos ni besos, tan solo unas inclinaciones de cabeza o algunos saludos codo contra codo o simplemente brindando con nuestras copas. Pero aun así ninguno imaginábamos el estado de Alerta que llegaría días después…

Lo primero que pudimos degustar con algunos aperitivos sería el Champagne Taittinger Comtes Grands Crus Rosé 2007 

Esto es lo que nos explica la bodega de este rosado: «Elaborado desde el siglo XVIII y servido en las cortes reales de Francia, el champagne rosado es el responsable del éxito del champagne. Símbolo de la alegría del lujo y de la libertad de los años 20, este tipo de champagne no pasa de moda. El Comtes de Champagne Rosé es un placer único y muy exclusivo. Este cuvée solo se produce en años excepcionales y se elabora con la variedad Chardonnay y también Pinot Noir. 2007 es una añada de un éxito rotundo.Todos los sentidos vibran gracias a su madurez: tono asalmonado con reflejos cobrizos, burbujas finísimas y duraderas, nariz con notas a puré de fresas, limón verde y regaliz, matizada por un toque de café torrefacto y de grano de cacao. En boca, sorprende la variación de sensaciones golosas. El ataque es fresco, preciso y tenso, abre paso a la percepción de una estructura vinosa flexible y degradada. Al final percibimos un toque afrutado realzado por un delicado frescor salado».

Y estos fueron los apertivos que pudimos degustar con este Champagne Rosado: Unas Zamburiñas al carbón con camote (Restaurante Quintín), Fatush de Gamba blanca en Papoadoms (Aarde), Pan injera con Hummus de Calabaza (Aarde) y Ostras al natural (Restaurante Quintín)…

La comida se celebró en la «bodega» del restaurante, un reservado precioso donde tomaríamos las dos nuevas añadas de Chivite y una selección de platos del restaurante…

Comenzamos la comida con un Chivite las Fincas 2 garnacha 2018. Según la bodega: «La Garnacha Blanca está elaborada con prensado directo, una mínima maceración en la propia prensa y una cuidadosa extracción a baja presión. La Garnacha Tinta procede de mosto extraído cuidadosamente en el mismo momento del estrujado de la uva, evitando al máximo el contacto con los pigmentos de la piel. Ambas elaboraciones se crían sobre lías durante 5 meses hasta el momento del coupage y posterior embotellado.

Indicación Geográfica Protegida: Vino de la Tierra 3 Riberas

Crianza: Vino joven, parcialmente fermentado en barrica de roble francés.

Tipo de botella Sabine de 75 cl.

Variedad de la uva: 51% Garnacha Tinta, 49% Garnacha Blanca

Nota de cata…

Color amarillo pajizo con matices verdosos. Aroma a fruta blanca (pera, manzana, níspero) con matices de fruta roja (granada, grosella). En boca es muy vivo, equilibrado con sedosidad y muy largo.

El menú estaba compuesta por una Ensalada amazónica (Timbal de Tomate confitado, Mango y Aguacate aliñado con salsa Kalamansi), los Huevos con Trufa (Patata pochada, Huevo a baja temperatura y Trufa melanosporum), Jollof de Carabinero (Arroz originario del Oeste de África con Carabinero y emulsión de Ajo asado), el Picantón al Piri piri (Pollo de corral marinado en Piri piri y zumo de Naranja) y una degustación de Helados (Tamarindo, Pistacho, Queso de cabra y Miel, Gorila, Vainilla y Té Matcha)

Y el nuevo vino de Chivite & Arzak, un rosado de guarda, el Chivite Las Fincas Rosé 2018 fermentado en barrica, del que dice la bodega: Llega al mercado el tercer vino nacido de la colaboración entre Julián Chivite y la familia Arzak. Se trata de un vino rosado exclusivo, de producción limitada y numerada, que supone la máxima expresión de la Finca de Legardeta, el terroir de singulares características que se encuentra en Tierra Estella, a 45 km de Pamplona.

Chivite Las Fincas Rosado Fermentado en Barrica  2018 procede de la selección en viña, de los mejores viñedos de Garnacha tinta de la Finca Legardeta, y de racimos en perfecto punto de madurez. Una vez en bodega un ligerísimo estrujado y una corta maduración permiten extraer un mosto flor perfecto. De la añada 2018 sólo se han elaborado 2.114 botellas de 75 cl y 226 mágnum de 150 cl.

Elegante, corpóreo, fluido y fresco al tiempo, con largo recorrido y muy gastronómico. Así es como César Muñoz define a este vino que será perfecto para “los amantes de los blancos de calidad complejos y capaces de envejecer que lo encontrarán muy atractivo”, apunta Muñoz.

Nota de cata…

Color rosa salmón, muy pálido. Despliega en nariz una compleja paleta aromática, que va desde la fruta blanca (melocotón), cítricos y flores blancas a notas tostadas y especiadas. En boca es graso, posee excelente acidez y gran persistencia.

Fue una jornada de «disfrute» que ahora, más que nunca y desde el encierro, se valora mucho más.

WEB BODEGAS CHIVITE

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